¡Ana pudo cumplir su deseo de tener una tarde divertida y recibir sus regalos soñados! 
"Mi deseo es tener una tablet para ver videos de princesas"
Tumor de ovario
13 años
ANTICIPACIONES
Ana es una dulce niña de Apurímac que enfrenta con valentía una difícil enfermedad. Todo comenzó cuando empezó a sentir fuertes dolores de estómago y vómitos. Sus padres la llevaron a la posta médica de su comunidad, donde fue derivada al Hospital Regional del Cusco.
Después de varios exámenes, le informaron que tenía un tumor en el ovario. Sin embargo, el hospital no contaba con los recursos necesarios para atenderla, por lo que la familia tuvo que viajar hasta Lima por su cuenta, al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).
Desde enero de 2025, Ana recibe quimioterapias quincenales y, a pesar del tratamiento, mantiene siempre una sonrisa y muchas ganas de jugar.
Gracias a unas voluntarias, su familia conoció a Make-A-Wish Perú y pudo ponerse en contacto con nosotros. Así, Ana tuvo la oportunidad de contar su mayor deseo: tener una tablet para aprender, jugar y acompañarse en sus días de tratamiento.
DESEO CUMPLIDO
¡Llegó el Día!
El día de su deseo, Ana llegó acompañada de su mamá, muy emocionada pero también un poco tímida. Al inicio observaba todo con curiosidad y una sonrisa discreta, pero bastaron unos minutos junto a las voluntarias para que se sintiera en confianza.
En Eureka, un espacio lleno de juegos y diversión, Ana se transformó: pasó de la timidez a la alegría total, riendo, participando y jugando como toda una competidora. Su entusiasmo creció con cada desafío, contagiando a todos a su alrededor.
Ese día recibió su tablet soñada y un par de zapatillas nuevas. También, compartió una deliciosa pizza con las voluntarias y su mamá, quien la acompañó en cada momento con una gran sonrisa. Fue un día verdaderamente mágico y lleno de ternura, donde Ana pudo olvidarse de los hospitales y disfrutar de ser simplemente una niña feliz.
EFECTO DEL DESEO
Este momento especial trajo a Ana una gran dosis de ánimo y esperanza. Su mamá, Dionisia, nos contó que, desde aquel día, Ana se muestra más motivada, ilusionada y con más energía para continuar su tratamiento.
Dionisia, muy emocionada, nos compartió que nunca había visto tan feliz a su hija, y que este día quedará grabado para siempre en su corazón.